Bajo el principio de precaución, el sistema de gestión de riesgos de Cox cubre todas las tipologías de riesgo, entre las que se incluyen los riesgos ambientales y los relacionados con el cambio climático, en la totalidad de actividades y geografías en las que la compañía tiene presencia.
Dicho sistema incluye la identificación y evaluación de riesgos reales y potenciales, el desarrollo de mecanismos de remediación sobre los riesgos ya materializados y el establecimiento de procedimientos para actuar sobre los riesgos potenciales identificados.
Además de las indicaciones del último informe de IPCC, Cox ha incorporado las recomendaciones de la Task Force on Climate-Related Financial Disclosures (TCFD) y de la European Sustainability Reporting Standards (ESRS) en cuanto a la implicación de la alta dirección en la gestión de riesgos asociados al cambio climático; el establecimiento de un sistema de identificación y gestión de riesgos, tanto a nivel global como a nivel de instalación, a corto, medio y largo plazo; la integración de dicho sistema en los procesos de gestión general de riesgos de la compañía; y la divulgación de las métricas que utiliza la organización para evaluar los riesgos y las oportunidades relacionados con el clima y el proceso de gestión de riesgos.
El seguimiento y la monitorización de estos riesgos, entre otros, así como de las medidas mitigadoras aplicadas, permiten el desarrollo de lecciones aprendidas, convirtiendo la gestión de riesgos en un proceso maduro que permite la retroalimentación y la aplicación de medidas basadas en la experiencia en otros proyectos, ya sean nuevos o existentes.